La contaminación en El Salvador esta incrementando cada día mas, pero los municipios que destacan en todo el país son San Salvador y Soyapango.
Los municipios con alta contaminación del aire son San Salvador y Soyapango principalmente los días jueves y viernes en las horas pico, cuando incrementa la concentración vehicular. Los principales contaminantes del aire en ambas ciudades son el humo producido por los automotores, la industria y la quema de cultivos.
De acuerdo a FUSADES, las zonas de Soyapango, Centro de San Salvador, Cuscatancingo, Apopa, Ilopango y Santa Tecla son consideradas las más deterioradas en la capa de ozono
Atrás, casi en el olvido, quedó aquel San Salvador donde se respiraba aire puro. La capa de ozono de la capital está más deteriorada de lo que parece. No sólo en la gran ciudad de Soyapango o en el Centro de San Salvador se respira aire sumamente contaminado.
De acuerdo a un estudio realizado hace dos meses por la Fundación Salvadoreña para el desarrollo Económico y Social (FUSADES), Cuscatancingo, Apopa y Santa Tecla han superado el límite de riesgo para la salud del humano establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
De acuerdo a FUSADES, En 2004 Cuscatancingo y Apopa presentaban un registro de 50 microgramos por metro cúbico de ozono. Para febrero de 2007, el grado de deterioro de ozono en ambas zonas es de 67 microgramos. Un dato que no deja de ser preocupante, sobre todo porque la industrialización y el parque vehicular va en aumento en el país.
Debido a la zona industrial en Ilopango y al incremento vehicular en el centro de San Salvador y Santa Tecla, las enfermedades respiratorias ocasionadas por aire contaminado, por gases de automotores, fábricas, incendios y reciclaje de papel ya no son exclusivas de los que viven en Soyapango e Ilopango, sino que es hoy en otras esferas que hasta hace dos años no rebasaban los límites de riesgo, según la OMS.
De acuerdo a César Blanco, consultor de proyectos ambientales para FUSADES, respirar aire en la zona urbana del Gran San Salvador “es igual fumar dos cajetillas diarias de cigarrillos”, por lo que toda la gente sufre la misma vulnerabilidad a padecer de cáncer en las vías respiratorias que un fumador crónico.
“Lo inteserante del estudio es que queda demostrado que ya no es sólo peligroso respirar aire en lo lugares conocidos por todos como contaminados. El deterioro de la capa de ozono ha emigrado a otros lugares, y muchos no saben ni siquiera el grave nivel de contaminación de aire que existe ahí”, comenta Blanco.
Según FUSADES, el principal causante de la contaminación en el centro de San Salvador y Soyapango son los gases tóxicos de microbuses, autobuses, transporte comercial y de carga, que lanzan al aire el 62% de las emisiones contaminantes. Mientras que en Santa Tecla el principal problema es la combustión de gases de vehículos y de las cocinas de leña.
Todavía a finales de los años 90, las zonas de máxima contaminación ambiental por gases tóxicos eran sólo el centro de San Salvador y Soyapango. Pero este panorama ha cambiado drásticamente. De acuerdo al consultor de medio ambiente para el Sistema de Integración Centroamericana, Fernando Rovira, sólo en el área de Ilopango, zona industrial, se está produciendo el 21% de las descargas totales que dañan la calidad de la capital.
En cuanto a los gases emanados por vehículos, según el supervisor de estadísticas del Viceministerio de Transporte, Alonso Ábrego, existen 620,000 vehículos y que la mitad circulan en el centro de San Salvador. Del total, unos 10,000 vierten sus gases en Cuscatancingo y zonas aledañas.
A ello hay que agregarle que en San Salvador, la segunda causa de contaminación es la combustión de basura a cielo abierto. Son alrededor de 147 vertederos a nivel nacional, en los cuales se continúa acumulando desechos sólidos sin supervisión ni estándares de calidad salubre. El reflejo de esto es que 13% de la contaminación del aire se debe a la basura, según reporta Salud Pública.
La gestión de la Ley sobre el Medio Ambiente ha estado en arenas movedizas por mucho tiempo. Esta ley regularía la actividad industrial y los gases tóxicos de los automotores públicos principalmente. Pero los inversionistas salvadoreños se han opuesto astutamente aduciendo que ello alejaría la empresa privada.“No nos convendría una ley de medio ambiente, porque entonces los impuestos serían costosísimos para nuestros negocios”, indica Carlos Segura, inversionista de Poyectos de Desarrrollo y Capital (PRODECA)
Los diputados de la Asamblea Legislativa se han dado a la tarea de posponer una y otra vez la redacción de la moción con el falso argumento que la ley debe equilibrar la conservación del medio ambiente con el progreso industrial.
Con la degradación de la finca El Espino se puso en evidencia que en El Salvador manda el que tiene el poder, no el que tiene la razón en cuanto a medio ambiente.